Un ritual ibicenco desde la época hippy. Cada domingo durante el verano, los percusionistas se reúnen en la bohemia playa norteña de Benirràs para despedir al sol a ritmo de tambores frente a la famosa formación rocosa conocida como 'el dedo de Dios'. Cuando el cielo se vuelve dorado, toda la bahía aplaude y baila — un momento gratuito, mágico y único de Ibiza. La vista más bonita es desde un barco fondeado en la cala.
Haz inolvidable tu experiencia llegando a este evento en barco